El otro día leyendo mi lista de cosas por hacer recordé que no escribía en el blog desde la última vez que lo hice, por lo que me pareció cuanto menos prudente el dedicarle unas líneas a mis fans más cercanos.
Como no tengo ni tiempo ni ganas voy a contestar una carta alzar sacada de "el saco de cartas a richard barker" que me dejo el muchachito de correos el otro día. Por cierto, que majico que es, le tuve que dar un par de eurillos de propina "pa que invites a tus amigos al cine" le dije.
Ahí va, el afortunado es....."Chi ong-ka wai" de...China me parece que es...espera...porque...aquí no se entiende una leche ¿Esto que idioma es??? Esto no lo había visto yo en mi vida!! Son todo simbolitos pequeñitos. Si por lo menos hubiera dibujitos como los egipcios...
En fin, querido "Chi ong":
Imagino que me escribes diciendo que me admiras por todos mis viajes, tol día de aquí payá de allí pacá. Sólo decirte que el tiempo que tu gastas en escribir esta carta me da a mí pa irme a París a tomarme un "cafe au lait".
Atentamente,
Tu amigo el chino kudeiro, jajaja es broma! soy richard barker!! jajaja lo pillas?? por lo de humor amarillo! lo...lo pillas??
miércoles, 7 de abril de 2010
viernes, 9 de octubre de 2009
Mi vuelta al mundo en 80 días
He volvido. Ante los continuos rumores en los periódicos nacionales y o u internacionales de que Richard Barker volvería con su blog próximamente, he decidido adelantar mi regreso varias horas.
Sobre mi larga ausencia lo único que puedo decir es que hace unos meses me encontraba tomando un café en un club snob que solía frecuentar casi a diario en mi antigua vida. Mi amigo Martín "El flautas" y su mujer Mari "La Tetas" me retaron hacer un viaje alrededor del mundo que durara no más de 85 días y yo les dije: "¿85? Lo hago en 80 abombaos"...y así fue.
Total, que acepté el poner en riesgo mi reputación ante la oferta de 200.000 millones de euros que me ofrecían. Ahí comenzó todo, el resto del viaje lo podéis leer en la novela de Julio Verne pues intenté hacer más o menos lo mismo que Willy Fog, sólo que no encuentré ninguna tía buena por el camino, por lo que contraté a 2 Rigodones. Eran padre e hijo, al hijo lo llamaba Rigodón y al padre Don Rigodón.
Lo que por supuesto no sabía cuando los contraté es que a raíz de eso, mi vida daría un giro de 360 grados.
CONTINUARÁ
Sobre mi larga ausencia lo único que puedo decir es que hace unos meses me encontraba tomando un café en un club snob que solía frecuentar casi a diario en mi antigua vida. Mi amigo Martín "El flautas" y su mujer Mari "La Tetas" me retaron hacer un viaje alrededor del mundo que durara no más de 85 días y yo les dije: "¿85? Lo hago en 80 abombaos"...y así fue.
Total, que acepté el poner en riesgo mi reputación ante la oferta de 200.000 millones de euros que me ofrecían. Ahí comenzó todo, el resto del viaje lo podéis leer en la novela de Julio Verne pues intenté hacer más o menos lo mismo que Willy Fog, sólo que no encuentré ninguna tía buena por el camino, por lo que contraté a 2 Rigodones. Eran padre e hijo, al hijo lo llamaba Rigodón y al padre Don Rigodón.
Lo que por supuesto no sabía cuando los contraté es que a raíz de eso, mi vida daría un giro de 360 grados.
CONTINUARÁ
viernes, 17 de julio de 2009
La de la estación de autobuses
El otro día en la estación de autobuses el gitano payo del conductor se fue sin dejarme montar. Estaba completo, y pese a mis insistencias de que yo quepo en cualquier rinconcito, el hombre me dejó el corazón en los huesos cuando arrancó sin mí.
Busqué una piedra y o palo cual anarquista en una manifestación, pero un viejo me persuadió con un golpe de bastón en mi espalda. Tras asestarme varios golpes, el hombre dijo algo que nunca olvidaré: "lo que tienes que hacer es poner una hoja de reclamaciones". Por su sensatez y su edor, el viejo me recordó al jefe de las Tortugas Ninja, el "Maestro Astilla". Entonces, el hombre se marchó para nunca volver. No lloré.
Ni corto ni perezoso, me dirijí al punto de información más cercano para reclamar mis derechos como cliente que había comprado su ticket para las 12,00 y que minutos después había visto marchar cualquier ápice de esperanza desde el andén 9 y 3/4.
Tras perder unos 15 minutos redactando lo ocurrido (sin incluir mi encuentro con el Maestro), me comunicaron que tras mi queja iban a facilitar un nuevo autobus inmediatamente. Fue un mal menor puesto que en lugar de tener que esperar a las 13,00 me fui a las 12,30, además, pensé que si en lugar de una persona, hubiéramos sido las 8 que nos quedamos esperando, la próxima vez podrían ponerlo más rápido aún. Y si cada cliente que se le retrasa el autobus se quejara inmediatamente, probablemente tendría que contratar a una nueva persona en el punto de información o arreglar el problema de los horarios.
La moraleja de esta historia está bien clara:
"Si un viejo te da con el bastón,
no esperes un perdón,
su consejo será mucho mejón"
Busqué una piedra y o palo cual anarquista en una manifestación, pero un viejo me persuadió con un golpe de bastón en mi espalda. Tras asestarme varios golpes, el hombre dijo algo que nunca olvidaré: "lo que tienes que hacer es poner una hoja de reclamaciones". Por su sensatez y su edor, el viejo me recordó al jefe de las Tortugas Ninja, el "Maestro Astilla". Entonces, el hombre se marchó para nunca volver. No lloré.
Ni corto ni perezoso, me dirijí al punto de información más cercano para reclamar mis derechos como cliente que había comprado su ticket para las 12,00 y que minutos después había visto marchar cualquier ápice de esperanza desde el andén 9 y 3/4.
Tras perder unos 15 minutos redactando lo ocurrido (sin incluir mi encuentro con el Maestro), me comunicaron que tras mi queja iban a facilitar un nuevo autobus inmediatamente. Fue un mal menor puesto que en lugar de tener que esperar a las 13,00 me fui a las 12,30, además, pensé que si en lugar de una persona, hubiéramos sido las 8 que nos quedamos esperando, la próxima vez podrían ponerlo más rápido aún. Y si cada cliente que se le retrasa el autobus se quejara inmediatamente, probablemente tendría que contratar a una nueva persona en el punto de información o arreglar el problema de los horarios.
La moraleja de esta historia está bien clara:
"Si un viejo te da con el bastón,
no esperes un perdón,
su consejo será mucho mejón"
martes, 21 de abril de 2009
Curiosidades de la vida
El otro día tuve que coger un vuelo a última hora para una multitudinaria reunión con mi club de fans italiano. Me metí corriendo en las webs de Ryanair, Easyjet, Vueling, Bmibaby y demás. Total, que cuando fui a comprar el billete, sin querer hice click en "Ser de los primeros embarcar", lo que significaba un coste extra de 2 pounds.
Cogí tal mosqueo que decidí que por una vez en mi vida que realmente iba a ser realmente la primera persona en montarme en el avión. Cuando se abrieron las puertas de embarque corrí los 100 metros más rapido que Usain Bolt, adelanté a cientos de familias con cientos de niños pequeños cada una y cuando yegué, mi dijo la azafata:
-Disculpe señol.- Era una chinita muy agradable, como todas.
- ¿Si señolita?- Respondí yo.
- Tenemos un asiento especial pala el plimel pasajelo, es decil, usted. ¿Le intelesa?
Y coge la tía, descorre unas cuantas cortinas y allí estaba, ¡el Papa Benedicto XVI! Bueno el resto ya os lo podéis imaginar, nos fundimos en un abrazo y todo el viaje hablando.
Me estuvo contando que desde que es Papa lo que menos le gusta es limpiar los bajos de las túnicas "como no lo dejes en remojo la noche antes es imposible Richard" me repetía una y otra vez.
Me dijo también que se está pensando cambiar el nombre. Que lo de Benedicto XVI no tiene mucha garra. - Al anterior le cantaban lo de "Juan Pablo II, te quiere todo el mundo", pero a mí no me dicen nada.
Cogí tal mosqueo que decidí que por una vez en mi vida que realmente iba a ser realmente la primera persona en montarme en el avión. Cuando se abrieron las puertas de embarque corrí los 100 metros más rapido que Usain Bolt, adelanté a cientos de familias con cientos de niños pequeños cada una y cuando yegué, mi dijo la azafata:
-Disculpe señol.- Era una chinita muy agradable, como todas.
- ¿Si señolita?- Respondí yo.
- Tenemos un asiento especial pala el plimel pasajelo, es decil, usted. ¿Le intelesa?
Y coge la tía, descorre unas cuantas cortinas y allí estaba, ¡el Papa Benedicto XVI! Bueno el resto ya os lo podéis imaginar, nos fundimos en un abrazo y todo el viaje hablando.
Me estuvo contando que desde que es Papa lo que menos le gusta es limpiar los bajos de las túnicas "como no lo dejes en remojo la noche antes es imposible Richard" me repetía una y otra vez.
Me dijo también que se está pensando cambiar el nombre. Que lo de Benedicto XVI no tiene mucha garra. - Al anterior le cantaban lo de "Juan Pablo II, te quiere todo el mundo", pero a mí no me dicen nada.
También hablamos de la liga española, me dijo que aunque el recre bajara a 2º, el año que viene iba a seguir siendo socio. Y justo antes de irnos me dio una lista con los cromos de la liga 94-95 que le faltaban. Aquí los pongo por si alguien tiene alguno y se los quiere cambiar.

lunes, 20 de abril de 2009
Así empezó todo....
Hola soy Richard Barker,
Una de las personas más influyentes en mi vida ha sido yo, por lo que pensé que sería interesante hacer un blog sobre él.
Como ya dijeron los calvos en algún momento de su vida "esta es mi primera entrada". Quiero dedicarles mis primeras líneas a ellos y a sus hermanos los semicalvos que, aun teniendo algo de pelo, no les merece la pena comprar champú.
¡Va por vosotros!
Con cariño, el todavía no calvo,
Richard Barker
Una de las personas más influyentes en mi vida ha sido yo, por lo que pensé que sería interesante hacer un blog sobre él.
Como ya dijeron los calvos en algún momento de su vida "esta es mi primera entrada". Quiero dedicarles mis primeras líneas a ellos y a sus hermanos los semicalvos que, aun teniendo algo de pelo, no les merece la pena comprar champú.
¡Va por vosotros!
Con cariño, el todavía no calvo,
Richard Barker
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